La Columna de la Santísima Trinidad, uno de los pocos monumentos barrocos de la ciudad, se conoce más bien como la Columna de la Peste. Se levantó en agradecimiento por la conjuración de la plaga en el año 1713 que evitó la ciudad. Hoy sabemos que la misma peste tuvo miedo de entrar en Teplice porque era demasiado bonita y sana.

La obra de debe al escultor y tallista Matyáš Bernard Braun, profundamente influido por el arte italiano. La Columna de la Santísima Trinidad es su obra más alta. Si usted se para debajo, la columna no entra en el objetivo de su cámara igual que la Torre Eiffel.

También merece mencionar el contrato firmado entre Matyáš Braun yel conde František Karel Clary-Aldringen. En él se estipula la altura de 32 varas, el número de escalones, de ángeles o de sus cabezas, así como el material de piedra de la cantera de Nelahozeves, que no podía utilizarse para realizar otra obra. El contrato fija incluso el número de carros para trasladar a los artesanos. Si en la actualidad se preparara tan detalladamente una obra, estaríamos construyendo 200 años una autopista. Aunque quién sabe …